En cada historia hay un camino distinto, pero todos me llevan al mismo lugar: contar la verdad de lo que veo, sin filtros ni guion. En estos cuatro caminos —la cultura, el deporte, la sociedad y la política— he aprendido que informar no es repetir titulares, sino mirar donde casi nadie mira. Ese es mi trabajo: escuchar, conectar y narrar lo que otros solo rozan de pasada.